Pavimentación

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Pavimentación
Los pavimentos, constituyen aplicaciones, en las que las solicitaciones que actúan sobre los materiales, son las más agresivas.

Pensemos, en los fuertes esfuerzos de flexión, impacto o abrasión, producidos por los diferentes tráficos, la humedad que de forma casi permanente actúa sobre la piedra, las fuertes acciones de la helada por depósito de la nieve en climas fríos, fenómenos de eflorescencias o manchas procedentes del sustrato de apoyo, etc.

En estas condiciones se hace necesario además de un dimensionamiento adecuado de las piezas, una esmerada colocación. La puesta en obra de un pavimento, obedece a la tipología general definida por las siguientes capas:

Pavimento: representa la parte vista del pavimento y está constituido por la pieza de piedra natural seleccionada. El espesor mínimo del pavimento, debe ser de 1 cm.

Capa de adherencia: constituye el elemento de unión o adherencia entre la baldosa y la capa inferior (capa de reparto). Se suele utilizar para ello un cemento-cola o similar, con un grosor definido por el fabricante, pero que es inferior a 1 cm.

Capa de reparto: como su nombre indica, ejerce una función de reparto de cargas, desde el pavimento al soporte o explanada.

Esta constituida por un mortero de cemento y debe de llevar una armadura de malla electrosoldada.

El espesor de esta capa depende del tipo de tráfico y de la calidad del soporte o explanada.

Láminas impermeabilizantes y capas aislantes: tienen carácter opcional y su colocación y características dependen de la problemática de cada caso concreto.

Las láminas impermeabilizantes suelen estar constituidas por membranas de polietileno y tienen por objeto aislar el pavimento de la acción del agua o el vapor de agua.

La colocación de estas láminas, obedece a criterios definidos por los fabricantes, aunque con carácter general, se recomienda siempre un solape mínimo entre láminas de 10 cm.

Aunque la función de estos elementos, es mantener aislado el pavimento de la acción del agua, resulta siempre aconsejable analizar las causas de la presencia de las humedades y si es posible, proceder a su eliminación.

Las capas aislantes pueden ser térmicas o acústicas y sus características y procedimientos de colocación, están definidos por los fabricantes de estos productos.

Capas de regularización: se colocan, cuando la explanada presenta irregularidades significativas, que puedan dañar a las capas aislantes superiores.

Están constituidas por un mortero de cemento y arena aunque en ocasiones puede llevar resinas en su dosificación.

Soporte o explanada: constituye la base del pavimento y debe de soportar las cargas del tráfico circulante. Pueden estar constituidas por un suelo o por un hormigón.

Las juntas de los pavimentos
Las juntas de los pavimentos pueden ser de los siguientes tipos:

A) Juntas estructurales.
B) Juntas de dilatación.
C) Juntas de unión.
D) Juntas de colocación.

Juntas estructurales: Coinciden con las del edificio, debiendo tener sus mismas características.

Juntas de dilatación: tienen por objeto, absorber las dilataciones del propio pavimento. Se colocan cada 6-7 m o cada 35-45 m2.

Juntas de unión: Se colocan entre el pavimento y los elementos duros como las paredes o pilares. Tendrán un espesor de 10 mm.

Juntas de colocación: representan las uniones entre piezas contiguas y tiene por objeto absorber las irregularidades dimensionales, como la falta de escuadrado, de rectitud de las aristas o de la longitud y anchura.; su espesor debe de ser como mínimo de 1 mm.

Adoquinado
Pavimentación realizada con adoquines, los cuales descansan sobre una cama de arena.

Sobre el terreno compactado, se extenderá una capa de arena de 100 mm. de espesor como mínimo.

Se asentarán posteriormente los adoquines sobre la arena, dejando entre ellos juntas de 2 mm de espesor, que se rellenarán también con arena.

Dispuestos los adoquines se realizará un compactado con bandejas vibratorias o apisonadoras.

Pavimentación con baldosas
Pavimentación realizada con baldosas de piedra.

Las baldosas se colocarán sobre un lecho de mortero de cemento seco o de arena. Se colocarán las losas sobre el lecho, golpeándolas con mazo de goma o pisón de madera para conseguir un perfecto asiento y adherencia. Se dispondrán con juntas de ancho no menor de 8 mm y pendiente mínima de 2 %.

La superficie enlosada se regará abundantemente con agua y antes de las 48 horas siguientes se procederá al enlechado de todas las juntas. Posteriormente se limpiará la superficie de los restos de la lechada.

Durante los tres días siguientes contados a partir de la fecha de terminación, el pavimento se mantendrá húmedo y protegido del paso de tráfico de cualquier tipo.

Dimensionamiento
El dimensionamiento de las piezas que constituyen un pavimento de piedra natural, resulta fundamental para prevenir roturas indeseables.

El espesor de una baldosa, queda definido por la siguiente expresión:

Siendo:

P: la carga que el tráfico en kN ocasiona en el pavimento.
L y W: la longitud y anchura de la baldosa en mm.
Rf : la resistencia a la flexión en MPa.

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